Infancia y vocación

Nació el 8 de septiembre de 1774 en Flamschen, una granja cercana a Coesfeld (Westfalia, Alemania), en una familia campesina humilde. Desde niña relató experiencias místicas y una salud frágil. Ingresó en 1802 en el convento agustino de Agnetenberg, en Dülmen.

La supresión del convento y los estigmas

La secularización napoleónica cerró su convento en 1811-1812, dejándola sin comunidad religiosa. Poco después, hacia 1812, comenzaron a manifestarse en su cuerpo las llagas de la Pasión — heridas de la corona de espinas y, más tarde, una cruz marcada en el pecho y las llagas de manos, pies y costado.

Bajo examen: el testimonio del doctor Wesener

Sus estigmas y su estado de salud fueron examinados durante años por el médico Franz Wilhelm Wesener, que dejó un testimonio clínico detallado de sus llagas y de la ausencia de alimentación que ella sostenía. Este escrutinio médico y eclesiástico acompañó los últimos años de su vida, hasta su muerte en Dülmen el 9 de febrero de 1824.

El proceso de beatificación

El proceso canónico sobre su vida y virtudes se prolongó durante décadas, entre avances y periodos de práctica paralización. Fue el papa Juan Pablo II quien la beatificó el 3 de octubre de 2004, reconociendo sus virtudes heroicas y su fama de santidad.

Pendiente: enlazar el decreto oficial de la Congregación para las Causas de los Santos y la homilía de la beatificación.